
“Nuestra ordinaria manera de vivir consiste en ir tras las inclinaciones de nuestros instintos; a derecha e izquierda, arriba y abajo, conforme las ocasiones se nos presentan. No pensamos lo que queremos , sino en el instante en que lo queremos,(…) todo se reduce a movimiento e inconstancia. Nosotros no vamos , somos llevados, como las cosas que flotan, ya dulcemente, ya con violencia.(…) Nuestras pasiones se mueven al compás de los cambios atmosféricos.”
Montaigne Ensayos, Libro II









